jueves, 4 de abril de 2013

Prólogo.

Sinceramente, no sé por qué noto las lágrimas caer por mis mejillas. ¿Qué es lo que me pasa? ¿Por qué estoy así? Si yo le había olvidado.. Supongo que no fue bueno del todo entrar a su Facebook, ver las fotos.. Vuelvo a suspirar y me levanto, camino hacia la puerta del camerino y ahí está, Flo, pidiéndome permiso para pasar. Encojo los hombros y me vuelvo a sentar en el lugar de antes, cogiendo ahora un pañuelo y secándome las lágrimas, no quiero que se entere de que he llorado, a pesar de ser algo tarde, y de lo bien que me conoce.

-Annita..
-Flo, ya lo sé, debo olvidarle, tal, tal y tal.
-No es eso.
-¿Entonces?
-Bueno.. digamos que las fotos que han sacado varias revistas..
-¿Lucho? Es mi amigo, está pasando unos días aquí en Madrid por el rodaje de una película y le he dicho que se quede conmigo.
-Pero.. se os ve acaramelados..
-Flo, juro que es sólo un amigo. Sabes perfectamente quién ocupa mi corazón.

Y dicho esto, me levanto, dejándole sin palabras, para después salir por la puerta, ahora sí, directa a maquillaje, donde, como cada día, están Marta y Nene dedicándose otra de sus infinitas muestras de amor. Claro, ellos están bien, felices, son jóvenes, trabajan juntos.. Cierro los ojos y entro, sentándome en la silla y cerrando los ojos, quiero relajarme, aunque Ruth sepa perfectamente lo que me pasa, no quiero ni necesito hablar con nadie; esto de la ruptura se me ha venido encima, me está costando superarlo.

-Anna, pero si lo habías olvidado, cielo..
-Eso creía yo.. luego entré en su perfil de Facebook, y ale, Ruth Llopis..
-¿Y no puede ser que sea su amiga?
-¿Eh?
-Vamos, como Lucho para ti, Anna.
-No, ellos se quieren..
-Lucho y tú también os coméis con la mirada. Lucho y tú también parecéis pareja de toda la vida. ¿Y qué sois? Amigos, Anna. Muy buenos amigos que comparten piso una temporada. ¿Por qué no iban a ser ellos lo mismo? ¿Por qué no iba a seguir Miki queriéndote?
-Es imposible..
-No lo es, Anna. Y como no es imposible, este fin de semana quiero que hables con él.
-¡¿Qué?!

Y cuando menos me lo espero, tiene mi móvil en la mano. Es nuevo y se me ha olvidado ponerle la clave, sin embargo, el número de Miki sigue ahí guardado. La miro detenidamente y escribe algo, después me lo da.

"Miki, este finde me gustaría hablar contigo, dime dónde quedamos.. Un beso."

Suspiro, aún no ha dado doble check y su última conexión es hace una hora y media. Estoy ansiosa por ver su respuesta, por ver si siente lo mismo que yo, por verle, abrazarle.. Es él, el hombre del que, sin duda, sigo enamorada.

1 comentario: