miércoles, 10 de abril de 2013

Capítulo tres; destinos comunes.

Cuando sintió que ya no podía más dejó de correr detrás de ella. Si Anna no había parado tenía claro que ya nada podía hacer por retomar la relación que un día tuvieron y en la que ambos eran prácticamente felices, no había nada que la estropeara ni que les hubiera hecho plantearse el final de ésta. Pero ahora, de repente, a pesar de intentarlo todo para conseguir evitarlo, la relación había llegado a su final. Quizás en unos días, o incluso meses, sus conocidos les repetirían, "donde hubo fuego, cenizas quedan". Pero, ¿y si esas cenizas también habían desaparecido? No quería ni pensar en que Anna le había dejado de querer, aunque en poco tiempo quizás eso sería algo evidente, ya que ella buscaría a alguien que fuera verdaderamente perfecto para ella, para su vida. Y, ¿quién lo era?, se preguntaba él, sólo para intentar buscarlo y darle la enhorabuena por tener la suerte de estar con la persona a la que él más había querido, y aún seguía queriendo.

-No me hace falta un hombre rico, con una mansión y que crea que es perfecto para ser feliz.
-¿Y eso por qué?
-Porque yo soy feliz estando contigo, Miki.

Miles de momentos como ese resonaban en su cabeza mientras trataba de volver a casa, bajo la lluvia, a pesar de no tener ninguna gana, lo único que quería y/o necesitaba era desaparecer, sí, a algún otro país en el que nadie le reconociera y donde podría olvidarla con más facilidad. ¿Sería lo correcto? No lo sabe, pero en ese momento es lo mejor, no tener ningún recuerdo de ella.. Ser feliz sin ella, aunque a esas alturas de su vida (no había cumplido los 30), fuera algo prácticamente imposible, ya que Anna seguía ocupando parte de su mente, y su corazón, por completo.

Misma ciudad, diferente calle, tristeza común, sentimientos similares. 

Cuando ya se hubo desahogado con su madre y hubo tomado la decisión correcta, cogió el nuevo portátil de su hermana mayor y, gracias a las nuevas tecnologías y a la rapidez de los operadores de www.kayak.es, al día siguiente, a esa misma hora, ya estaría en su nuevo país de residencia. Su amiga Marta se había trasladado a Londres para terminar un máster en Educación Infantil y terminar de especializarse en el idioma anglosajón, y como Anna ya había hablado con ella y le había comentado sus suposiciones de ruptura definitiva, era consciente de que en casa de su mejor amiga de toda la vida sería muy bien acogida. Además, las dos amigas tenían ganas de verse.

Miquel is the principal character, again. 

Londres, lo tenía completamente decidido. Iría a Londres a buscar una nueva vida en una ciudad donde no fuera ni conocido ni similares, quizás incluso podría formarse mucho más como actor y también como persona. Trabajaría en cualquier sitio con el objetivo de ganar un dinero y, después, volvería a los escenarios, si la exigencia del público británico se lo permitía. 

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